La Harira es una sopa originaria de Marruecos, su nombre en árabe significa sedosa o suave, lo que hace referencia a su textura final que es densa a diferencia de otras sopas que son caldos ligeros. Si bien se consume durante todo el año, alcanza su máximo protagonismo durante el mes del Ramadán. Es el plato con el que se rompe el ayuno debido a su aporte nutricional completo después de horas de abstinencia. Esto lo consigue gracias al aporte de proteínas de legumbres como el garbanzo y las lentejas, además de carne, que por lo general suele ser cordero o ternera, nosotros en este caso hemos preparado una harira con carne de pollo, algo más ligera.
El resultado es un sabor complejo y especiado gracias a combinaciones de especias como la canela, comino, pimienta e incluso ras el hanout en preparaciones como esta no tan tradicional. Es un plato que reconforta pero a la vez con una acidez refrescante, ya que se sirve tradicionalmente con un chorrito de zumo de limón. Nosotros lo probamos por última vez en nuestro viaje a Fez, en un puesto del mercado de la medina en el que solo preparan este plato y son especialistas.

En casa la preparamos siempre que podemos, sobre todo los días de frío, en esta ocasión la hemos preparado con pollo y saliéndonos algo de la forma tradicional, usando la mezcla de especias ras el hanout que compramos también en Fez. Que no te asuste la lista de ingredientes y de pasos porque es un plato relativamente sencillo de preparar, no es más complicado que otras sopas o cocidos, el truco está en conseguir el toque sedoso tan característico de esta receta. Nosotros en esta ocasión hemos conseguido una buena textura sin usar la tadorra, pero si quieres una textura más espesa solo tienes que añadir esta mezcla de harina y agua que te explicamos cómo hacer e integrar.
Receta de Sopa harira marroquí de pollo

Tiempos y otros datos de la receta
Ingredientes
- 1 Muslo y contramuslo de pollo
- 300 gramos de tomate natural triturado
- 1 cebolla morada
- perejil picado
- 1 tallo de apio
- 150 gramos de garbanzos (secos o cocidos)
- 100 gramos de lentejas (a remojo)
- 1 cucharada de concentrado de tomate
- 100 gramos de fideos
- 1 litro de caldo de pollo
Especias
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de ras el hanout
- ½ cucharadita de comino molido
- pimienta negra molida
- azafrán
- ½ cucharadita de cúrcuma
- 1 trozo de jengibre
- sal
- 2 cucharada de aceite de oliva virgen extra
Opcional, para la tadorra (espesar)
- 1 cucharada de harina
Utensilios necesarios
- Olla a presión
- olla
Preparación
- En una olla alta ponemos a calentar las dos cucharadas de aceite de oliva. Si no los tenemos ya separados, separamos el muslo y contramuslo de pollo para poder manejarlos mejor dentro de la olla, lo salpimentamos y cuando haya cogido suficiente temperatura el aceite en la olla lo añadimos para que se dore.
- Mientras esperamos a que se dore el pollo, picamos finamente la cebolla y el apio, cuando el pollo esté dorado incorporamos la cebolla, el jengibre rallado, el apio y el perejil picado. Tapamos la olla y dejamos que se cocine a fuego medio-bajo hasta que la verdura esté blanda.
- Incorporamos las especias y cocinamos un par de minutos para que las especias empiecen a soltar su sabor. No mucho tiempo para no quemarlas.
- Añadimos el tomate natural troceado y dejamos cocinar unos 5 minutos aproximadamente. Pasado este tiempo añadimos la cucharadita de tomate concentrado y las lentejas, removemos bien hasta que se integre todo. Y añadimos el caldo de pollo hasta cubrir todo el contenido de la olla. Tapamos la olla y dejamos cocinar a fuego bajo durante 40 minutos.
- Pasados los 40 minutos añadimos los garbanzos cocidos y los fideos, dejamos cocinar 10 minutos llevando cuidado de que no se pasen los fideos, los nuestros eran bastante gruesos, si son más finos igual no es necesario tanto tiempo.
- Por último sacamos el muslo y contramuslo de pollo para separar la carne del hueso y desmenuzamos la carne a nuestro gusto para que se pueda comer junto con la sopa. Con todo el tiempo que se ha cocido debería soltarse con facilidad y casi deshacerse la carne.
- Devolvemos la carne de pollo a la olla y finalizada la cocción, en nuestro caso no fue necesario, pero si el caldo no ha quedado suficientemente espeso podemos disolver una cucharada de harina en agua fría o en un poco de caldo y agregarlo a la sopa harira mientras removemos. Dejando cocinar un par de minutos más ya lo tendríamos listo.
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Consejos
- Es mejor utilizar piezas de pollo con hueso como muslos o contramuslos, el hueso y la grasa de la piel añadida aportan más sabor que la pechuga. Al empezar la receta sellaremos por todos los lados para mejorar su sabor y sellar la carne.
- Nosotros hemos preparado un litro de caldo de pollo con verduras, pero también puedes emplear un caldo de verduras. Si no dispones de tiempo para preparar el caldo puedes emplear un caldo o pastillas de caldo de calidad. También puedes emplear agua en lugar de caldo, pero no quedará tan sabroso.
- Si solo tienes garbanzos secos que no están cocidos como los que hemos usado de bote, tendrás que dejarlos a remojo la noche anterior durante 6-8 horas. Después tienes dos opciones, o bien los cueces simplemente con agua o, si preparas el caldo de pollo, cocerlos junto con el resto de ingredientes del caldo el tiempo necesario para que los garbanzos estén cocidos.
- La tadorra es una mezcla de harina y agua, nos servirá para espesar el caldo si no lo conseguimos con los ingredientes base. Para hacer la tadorra diluiremos una cucharada sopera colmada de harina en agua fría o en un poco de caldo hasta que quede una pasta sin grumos, es importante que no queden grumos. Viértelo lentamente en la sopa mientras remueves y cuando lo hayas diluido todo, cocinamos a fuego lento durante 10 minutos para eliminar el sabor a crudo de la harina.







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